Es claro que en la historia de los Pueblos existen historias
saludables ¡aquí tienes una!
El 18 de diciembre de 1629 marcó un momento trascendental y lleno
de esperanza en la historia de Santa Cruz de la Sierra. Fue en ese día
cuando los primeros frailes agustinos recoletos, con un espíritu valiente y
compasivo, llegaron a estas tierras extremeñas.
Estos misioneros, impulsados por su fe y su deseo de compartir la
palabra de Dios, introdujeron y difundieron la devoción a Santa Rita de Casia, una
mujer beatificada apenas un año antes de que ellos llegaran a Santa Cruz de la
Sierra, en 1628.
Su llegada no solo enriqueció la vida espiritual de la región, sino
que también trajo consigo un mensaje de amor, comprensión y unidad entre los
hombres.
Relatos saludables: Aguas que curan, milagros, reliquias
La devoción a Santa Rita de Casia que en esta parte de Extremadura,
nos remite a varios acontecimientos vividos durante siglos en la vida del viejo
Convento de los Agustinos, como son: relatos de la aparición de luces,
milagros, reliquias no encontradas, destacan sin lugar a dudas los milagros
obrados en el pozo del Convento, llamado “la fuente santa” descrito en la crónica
Oficial de los Agustinos (tomo II, 1681).
“…que
sanaron con el agua, y Niños quebrados, grandísima suma de ellos del Pueblo, y
de todos los demás Lugares, que venían a la Fuente: y así la llaman la Fuente
Santa; porque hoy día la Villa la tiene gran devoción; y en estando alguno
enfermo, vienen por el agua, para que se beba, y de otros Lugares. Y prosigue,
diciendo: "Vi colgadas allí muletas, de Personas que habían
sanado. Y más vi a una Mujer, natural de Medellín, venir tullida de brazos, y
piernas, y estuvo allí nueve días: y la traían en una cabalgadura, liada sobre
unas sacas de paja; pues yo la vi con mis propios ojos correr, y saltar, como
la Mujer más sana del Pueblo, y irse a pie a su Lugar.
Hasta aquí la sencilla declaración del referido Sacerdote. Hoy está Fuente en
la Iglesia de nuestro Convento, que allí se fabrica”.
Una devoción atractiva
Aunque hoy en día el Convento se encuentra en ruinas y abandonado,
la devoción a Santa Rita sigue latente en el corazón de la comunidad. Su
legado permanece como un recordatorio de la importancia de aferrarse a nuestras
creencias más profundas, y de cómo la fe puede ser una fuente de fortaleza,
consuelo y esperanza, incluso cuando todo a nuestro alrededor parezca haberse
desvanecido.
El testimonio de quienes visitan el Convento registrados en el
libro de visitas del centro de interpretación y de la Iglesia coinciden, evoca
un sentimiento de conexión con un pasado lleno de tradición y espiritualidad.
Los muros de este imponente edificio guardan celosamente los recuerdos de
peregrinajes, misas, y plegarias dirigidas a Santa Rita, quien sigue inspirando
a muchos creyentes a mantener viva su fe incluso en los momentos más difíciles.
Santa Cruz de la Sierra es el Pueblo de Santa Rita
Durante siglos, este lugar sagrado ha sido un testimonio vivo de la
fe inquebrantable y la devoción sincera hacia la Abogada de las Causas
Imposibles. Se ha convertido en un faro espiritual que guía a los fieles
de toda la región, iluminando sus caminos con la esperanza y la fuerza que
emana de su presencia.
Al igual que en el huerto del convento, hay árboles de diversas
especies y siguen a pesar del tiempo dando frutos variados y deliciosos, este lugar bendecido por el Señor seguirá siendo una fuente inagotable de
gracia e inspiración para todos aquellos que acudan a él con fe y devoción.
No hay duda de que Santa Cruz de la Sierra es el Pueblo de Santa
Rita, un lugar donde la fe y la tradición se entrelazan de manera
inquebrantable, convirtiéndolo en un verdadero tesoro espiritual para
todos los creyentes.
Conclusión
- Santa Rita de Casia perdura como un faro de esperanza en el antiguo Convento de
los Agustinos y en la Iglesia, recordándonos la importancia de aferrarnos
a nuestras creencias y valores más profundos en tiempos difíciles.
- Su intercesión ha tejido un tapiz de milagros y fe a lo largo de
los siglos, dejando
un legado que trasciende las ruinas del convento.
- Los testimonios de peregrinos reflejan una conexión profunda con
un pasado impregnado
de tradición y espiritualidad.
- Aunque las paredes del convento se desmoronen, la devoción a
Santa Rita sigue ardiendo en el corazón de la comunidad.
- Tener a Santa Rita como patrona es una ventaja invaluable, una fuente constante de
consuelo y fortaleza en momentos de adversidad.
- Santa Rita nos enseñó a confiar en Dios para quien todo es
posible. Ella
nos recuerda que estamos en las manos providentes del Dios de lo
Imposible.
- Que su ejemplo inspire a seguir perseverando en la fe, confiando en que, como la Abogada de las Causas Imposibles, ella intercede por nosotros ante el trono de la gracia divina.
¡Si te ha gustado este artículo, síguenos para más!
