¡Bienvenido a este motivar
comentario al Himno de San Agustín!
Es
un honor para mí, como párroco de esta comunidad, compartir con ustedes algunas
reflexiones sobre el Himno a San Agustín, compuesto por nuestro Cronista
Oficial del Pueblo de Santa Cruz de la Sierra. Dr. Don Francisco Cillán
Cillán. Este himno, que hemos comenzado a
entonar con devoción, no es solo un homenaje a San Agustín de Hipona, sino
también una invitación a reflexionar sobre su vida, su legado, y cómo su
ejemplo sigue siendo una guía valiosa para nuestro tiempo.
El
himno comienza con una súplica que resuena en lo más profundo de nuestros
corazones:
"A San Agustín de Hipona
hoy venimos a implorar
que interceda por nosotros
ante la Suma Bondad."
En
estos versos, encontramos una expresión de nuestra dependencia de la gracia
divina y del poder de la intercesión de los santos. En un mundo donde tantas voces intentan desviar
nuestra atención de lo esencial, volvemos nuestros ojos a San Agustín,
pidiéndole que interceda por nosotros ante la Bondad Suprema, que es Dios
mismo. Esta súplica refleja la confianza de nuestro pueblo en la intercesión de
los santos como compañeros y guías en nuestra peregrinación terrena.
El
himno también nos recuerda el origen de la devoción a San Agustín en nuestra
comunidad:
"Con tus hijos recoletos
a nuestro pueblo llegaste,
y, cuando a ellos
exclaustraron
con nosotros te quedaste."
Estos
versos hacen memoria de la llegada de los frailes agustinos recoletos a nuestro
pueblo en el año 1629, quienes trajeron consigo no solo la devoción a San
Agustín, sino
también su espíritu de búsqueda incansable de la verdad. Aunque las circunstancias históricas los
alejaron físicamente, el legado de San Agustín permaneció con nosotros. Este
recuerdo histórico nos invita a valorar y preservar la herencia espiritual que
hemos recibido, incluso en medio de las adversidades.
La vida de San Agustín fue una
constante búsqueda de la verdad, una verdad que él finalmente encontró en
Cristo. Esto se expresa claramente en el himno:
"Fuiste estudioso
incansable
en busca de la verdad.
Eres doctor de la iglesia,
Padre de la cristiandad."
En
estos tiempos de confusión y relativismo, San Agustín nos muestra que la verdad
no es un concepto abstracto, sino una Persona: Cristo mismo. Su incansable búsqueda nos inspira a no
conformarnos con medias verdades o respuestas fáciles, sino a profundizar en
nuestra fe, estudiando y reflexionando, para encontrar en Cristo la verdad que
da sentido a nuestra vida.
El himno también destaca la lucha
de San Agustín contra las herejías, un tema que sigue siendo relevante hoy:
"Combatiste a los
herejes
con la palabra y la fe
y ellos volvieron gozosos
de nuevo en Cristo a creer."
En
una época en que la fe es desafiada por diversas corrientes de pensamiento, San
Agustín nos recuerda la importancia de defender la verdad con firmeza, pero
también con amor. Su vida nos enseña que la lucha por
la fe no se trata de imponer nuestras creencias, sino de guiar a los demás
hacia la luz de Cristo, donde encontrarán la verdadera alegría y paz.
Uno de los episodios más conocidos
de la vida de San Agustín es su visión del niño en la playa, que también se
menciona en el himno:
"Se admiró nuestro
patrón,
al ver a un niño pequeño
con una concha en la mano
agotando el mar inmenso."
Este
pasaje nos recuerda la humildad con la que debemos acercarnos a los misterios
de Dios. San Agustín, a pesar de su brillantez
intelectual, comprendió que la mente humana es limitada frente a los misterios
divinos. Esta lección de humildad es especialmente importante en un tiempo en
que la ciencia y la razón, aunque valiosas, no pueden abarcar todo el
conocimiento. Nos invita a reconocer que, aunque no entendamos todos los
misterios de la fe, podemos confiar en la sabiduría y bondad de Dios.
El himno concluye con una oración
que todos compartimos:
"Sed nuestro santo
Patrón
ante las adversidades,
con tu ayuda lucharemos,
venciendo dificultades."
Este
es el corazón de nuestra devoción a San Agustín. No le pedimos simplemente que
nos proteja de los problemas, sino que nos ayude a enfrentarlos con valentía y
fe. En un mundo lleno de incertidumbres,
nos unimos en oración pidiendo a San Agustín que nos guíe y acompañe en
nuestras luchas diarias, para que, con su ayuda, podamos superar las
dificultades y permanecer firmes en nuestra fe.
Podemos
concluir que el "Himno a San Agustín" es mucho más que una hermosa
composición musical; es una expresión de nuestra fe y una guía para nuestra
vida espiritual. Nos recuerda la importancia de
la intercesión de los santos, la búsqueda incansable de la verdad, la defensa
de la fe, la humildad ante los misterios divinos, y la necesidad de luchar con
valor en medio de las adversidades. Que este himno, inspirado en la vida y
enseñanzas de San Agustín, nos motive a seguir su ejemplo y nos acerque más a
Dios.
Que San Agustín interceda por
nosotros, hoy y siempre. Amén.
Con
afecto pastoral. Párroco de Santa Cruz de la Sierra.
